Izquierda y derecha: de dónde vienen
Todo empezó con dónde se sentaban los diputados en 1789. Así nació el eje que aún usamos para hablar de política.
Las palabras «izquierda» y «derecha» nacieron de algo tan simple como la colocación de unos asientos. En 1789, en la Asamblea Nacional francesa, se debatía si el rey Luis XVI debía tener derecho a vetar leyes. Los partidarios del rey se sentaron a la derecha del presidente de la Asamblea, y quienes querían limitar su poder, a la izquierda.
Qué significaban entonces
En su origen, la derecha defendía el orden tradicional (monarquía, Iglesia, nobleza) y la izquierda, el cambio (soberanía popular, igualdad ante la ley). Curiosamente, los liberales que defendían el libre mercado eran entonces la izquierda.
Qué significan hoy
Con el tiempo, el significado ha ido cambiando. Hoy se suele asociar:
- Izquierda: más igualdad económica, más intervención del Estado, más servicios públicos y, en general, posiciones progresistas en temas sociales.
- Derecha: más libertad económica, menos impuestos, y a menudo más peso de la tradición, el orden y la identidad nacional.
Por qué un solo eje se queda corto
Muchas personas no encajan en una línea recta. Alguien puede querer impuestos bajos y, a la vez, la legalización del cannabis. Por eso los politólogos usan al menos dos ejes: uno económico (izquierda-derecha) y otro social (progresista-conservador, o libertario-autoritario).
En España se suele añadir un tercero: el territorial, que va desde el centralismo hasta el independentismo. Lo explicamos en autonomías, federalismo e independentismo.
Nuestro test usa precisamente estos tres ejes para situarte.